Capítulo 48 NO DIGAS MÍA

—Detenme si esta marca te hace querer decir sí por la razón equivocada.

Nadia sintió la frase en la garganta, justo donde Kael había dejado su aliento.

Kael no la tocaba ya.

Había soltado su cintura, pero el calor de sus manos seguía ahí, como si la piel recordara más rápido que la cabeza.

—No me di...

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