Capítulo 65 LA LLAVE DENTRO

—Aquí —dijo Nadia, llevando los nudillos de Kael contra su pecho—, donde nadie más tiene derecho a abrir.

El patio quedó inmóvil.

Ni las antorchas parecían atreverse a moverse.

Kael tenía la mano cerrada sobre el corazón de Nadia, los nudillos pegados a la tela, sin abrir los dedos, sin tomar nada. ...

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