Capítulo 7 LA CASA DE PIEDRA

—No conduzcas como si quisieras morir antes de llegar.

Kael no apartó la vista del camino.

—No quiero morir.

Nadia soltó una risa breve.

—Podrías engañarme mejor.

La camioneta avanzaba por una carretera estrecha, rodeada de árboles altos y sombras espesas. El sol empezaba a caer, tiñendo el bosque d...

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