Capítulo 70 EL ECO EN MI PECHO

–Nadia –dijo Kael, sin apartar la mirada–. Eso no fui yo.

La voz dentro de su pecho volvió a llamar.

Toc.

Toc.

Toc.

No sonó en la puerta.

Sonó debajo de su piel.

–Déjame entrar.

Nadia retrocedió por instinto.

Kael también.

No porque quisiera alejarse. Ella sintió el tirón brutal en la resonancia, el...

Inicia sesión y continúa leyendo