
¡Soy la Mamá de los Cuatrillizos!
Hana Reed · Completado · 100.3k Palabras
Introducción
Lo que nunca imaginó es que su camino volvería a cruzarse con Max Brook, el magnate más poderoso de la ciudad, el mismo hombre que cambió el rumbo de su vida sin saberlo. Atrapado entre las mentiras de Maia y la atracción inexplicable hacia aquella misteriosa mujer que parece conocerlo más de lo que aparenta, Max comienza a dudar de todo lo que creía cierto.
Mientras Maia lucha por aferrarse al poder con mentiras cada vez más peligrosas, Olivia prepara un juego de venganza que amenaza con desmoronar la fachada perfecta de los Blake y revelar secretos imposibles de enterrar.
En una guerra de hermanas marcada por la ambición, el odio y la sangre, ¿quién logrará imponerse cuando la verdad salga a la luz?
Capítulo 1
Olivia Blake abrió los ojos con un sobresalto. El techo desconocido, la suave luz filtrándose por las cortinas y el olor a alcohol mezclado con perfume masculino le confirmaron lo impensable: no estaba en casa. El dolor en su cuerpo, la desnudez bajo las sábanas arrugadas y las imágenes difusas de la noche anterior —manos firmes tocándola, besos intensos que le robaban el aliento— le golpearon la mente como ráfagas. Un escalofrío le recorrió la piel.
Quiso levantarse, cubrirse, huir… pero la puerta se abrió de golpe.
—¡Olivia! —la voz de su padre, Dereck Blake, resonó como un trueno en la habitación. Su figura se recortó en el umbral, rígida, con el rostro desencajado entre furia y preocupación.
Tras él apareció Maia, su hermana gemela, fingiendo angustia mientras sus ojos se clavaban en la cama deshecha, en las sábanas manchadas. Una chispa maliciosa brilló en su mirada antes de esconderla tras una máscara de horror.
—¿Qué ha pasado aquí? —exigió Dereck, avanzando a grandes zancadas.
Olivia sintió que el suelo desaparecía bajo sus pies. No pudo hablar. El rostro de su padre se endureció aún más al descubrir las marcas rojizas en su cuello, la ropa tirada por el suelo como pruebas condenatorias.
—¡Esto es inaceptable! —rugió, señalando la cama con el dedo tembloroso—. ¡Está más que claro lo que ocurrió!
—Papá… no es lo que parece… —balbuceó Olivia, abrazándose a la sábana.
—¡No nos mientas! —la interrumpió él con un ademán brusco—. Todos estábamos buscándote, llamándote, y ahora entiendo. ¡Te estabas revolcando con un hombre!
—¡No! —sollozó ella—. Yo… no recuerdo nada… alguien me…
No alcanzó a terminar. Dereck levantó la mano y la bofeteó con tal fuerza que la cabeza de Olivia giró hacia un lado. El dolor le ardió en la mejilla.
—¡Basta de excusas! —bramó.
En ese instante, Olivia contempló a su hermana celebrando con evidente júbilo, y comprendió de inmediato que ella estaba detrás de todo lo ocurrido. Sin embargo, consciente de su frágil posición dentro de la familia Blake, sabía con absoluta certeza que, aunque revelara la verdad, su padre jamás le daría crédito.
—Papá… por favor… —susurró ella con lágrimas cayendo sin control.
El segundo golpe fue aún más brutal. El labio inferior de Olivia se partió, tiñendo la sábana de rojo. Maia bajó la vista, fingiendo conmoción, pero sus labios temblaron en un gesto que no era de llanto, sino de satisfacción.
Maia se inclinó junto a su hermana, fingiendo compasión.
—Papá, por favor, no le pegues más. Tienes que comprender que, al venir del campo y sin educación, ella no entiende lo que significa la decencia.
—Mira tu propio cuerpo —espetó Dereck—. ¿Todavía te atreves a negarlo? No eres nada a comparación de tu hermana. Ella si es una Blake que le ha traído honor a la familia.
Mientras Dereck empezaba a caminar hacia la puerta, lanzando una última mirada de desprecio a su hija, Olivia se quedó allí, arrodillada en el suelo, con la sombra de Maia proyectándose sobre ella.
—Recoge tus cosas y vuelve a casa —ordenó Dereck sin mirarla—. Esto no ha terminado.
La puerta se cerró de golpe, dejándola sola con Maia. Su hermana finalmente dejó escapar una sonrisa de satisfacción mientras se inclinaba para susurrarle al oído:
—¿Lo ves, hermana? —susurró, inclinándose sobre ella—. Nadie te cree. Y aunque grites la verdad… seguirá siendo inútil.
Las lágrimas de Olivia se mezclaron con la sangre en su boca. En el fondo, sabía que Maia tenía razón, jamás le creerían.
…
Más tarde
Maia Blake estaba reclinada en un elegante sillón de su habitación, la luz cálida de la lámpara bañaba sus facciones mientras sostenía una copa de vino tinto. Sonreía con deleite, contemplando a través del ventanal el paisaje nocturno de la ciudad. Todo había salido según lo planeado: Olivia había sido despojada de su inocencia, su padre había presenciado la escena vergonzosa y ahora la reputación de su hermana quedaría manchada para siempre.
—Ahora sí, papá se dará cuenta de quién merece realmente su respeto… —susurró para sí, paladeando otro sorbo de vino.
El sonido vibrante de su celular la sacó de su ensueño. Frunció el ceño al ver el número desconocido, pero al contestar reconoció de inmediato la voz del hombre que había pagado para arruinar a Olivia.
—Vaya, no esperaba tu llamada —dijo ella, fingiendo entusiasmo—. Has hecho un gran trabajo. No te imaginas lo agradecida que estoy…
—No cantes victoria todavía —la interrumpió el hombre con voz grave.
El gesto de Maia se tensó.
—¿Qué quieres decir? ¿Acaso no cumpliste con tu parte?
Hubo un silencio breve, casi incómodo. Luego, el hombre soltó la bomba:
—No estuve con tu hermana. Alguien más entró a esa habitación antes que yo.
Maia se quedó helada, su copa tembló en su mano.
—¿Cómo que alguien más? ¿Quién? —exigió con un hilo de voz.
—Pude conseguir el video de la cámara de vigilancia del hotel. Te lo mandaré. Será mejor que lo veas con tus propios ojos.
El corazón de Maia se aceleró. Colgó la llamada y, segundos después, un archivo de video llegó a su celular. Con dedos nerviosos lo abrió.
En la pantalla, observó cómo Olivia tambaleaba al entrar en aquella habitación de hotel, vulnerable, desorientada. Minutos después, la imagen mostró a un hombre alto, de porte imponente, ingresar tras ella y cerrar la puerta. La cámara no captó más, pero bastó para que un escalofrío recorriera el cuerpo de Maia.
La copa de vino resbaló de su mano, derramándose sobre la alfombra, olvidada.
El hombre del video no era otro que Max Brook.
El nombre retumbó en su cabeza como un trueno. Max Brook, el magnate que dominaba el mundo empresarial de la ciudad, un hombre cuya influencia alcanzaba hasta los cimientos del poder político y financiero. Nadie osaba enfrentarlo. Nadie.
Maia sintió que el aire se le escapaba de los pulmones. Su plan, que había imaginado perfecto, acababa de convertirse en una pesadilla. Involucrar a Olivia con Max jamás había estado en sus cálculos. Si ese video salía a la luz, no solo quedaría expuesta su conspiración… Max mismo podría buscarla, y entonces, su vida estaría en verdadero peligro.
El miedo la rodeó como un velo helado, inmovilizándola. Sabía que debía actuar rápido. Debía decidir si ocultar el video, destruirlo o… utilizarlo.
Pero con Max Brook, un movimiento equivocado podía significar su final.
Últimos capítulos
#96 Capítulo 96 96
Última actualización: 2/20/2026#95 Capítulo 95 95
Última actualización: 2/20/2026#94 Capítulo 94 94
Última actualización: 2/20/2026#93 Capítulo 93 93
Última actualización: 2/20/2026#92 Capítulo 92 92
Última actualización: 2/20/2026#91 Capítulo 91 91
Última actualización: 2/20/2026#90 Capítulo 90 90
Última actualización: 2/20/2026#89 Capítulo 89 89
Última actualización: 2/20/2026#88 Capítulo 88 88
Última actualización: 2/20/2026#87 Capítulo 87 87
Última actualización: 2/20/2026
Te podría gustar 😍
Desterrada por El Alfa, Reclamada por El Rey Licántropo
Su esposo Alfa se acuesta descaradamente con Nadia en el lecho matrimonial y rompe sin piedad el vínculo de pareja con Cassandra.
Despojada de su título de Luna, la humillan en público cuando su esposo declara: —Mi hijo no necesita a una asesina como madre.
Peor aún, el niño de seis años al que ella salvó la rechaza por completo. Gritando: —Tú no eres mi mamá—, ignora sus pesadas cadenas y sus súplicas desesperadas, y en su lugar corre a abrazar a Nadia.
Desterrada y deshonrada, Cassandra apenas sobrevive a un accidente de auto casi mortal, solo para descubrir que está embarazada del hijo de su exesposo traidor.
Cinco años después, renace de las cenizas como la médica de élite, —la doctora Frost—. Cuando el antes arrogante Alfa es envenenado y está muriendo, le suplica ayuda y perdón. Pero ella simplemente se da la vuelta y se marcha.
¿Cómo se cobrará Cassandra su venganza definitiva? Y cuando su hija de cinco años es golpeada por una enfermedad grave, ¿obligará este giro trágico a un punto de quiebre en su enredo mortal?
Emparejada con su Instructor Alfa
Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.
Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
Seduciendo al Sr. Intocable
Persiguiendo lo que es Mío
—Para reforzar lo que está en el contrato, no habrá enamoramientos, solo actuaremos como una pareja amorosa cuando estemos en público, compartiremos una habitación para que sea creíble, pero sin intimidad, el contacto está prohibido.
—Solo tendremos sexo una vez al mes, y eso será únicamente para producir un heredero. No interferirás en mis asuntos, y yo no interferiré en los tuyos. Serás mi esposa en todos los sentidos y no te involucrarás con ningún otro hombre —dijo, con arrogancia en cada palabra.
Observo su boca moverse, con la arrogancia evidente en la forma en que habla. No estoy lista para enamorarme de ningún hombre, especialmente no de uno tan arrogante y egoísta como él. Puedo manejar actuar como una pareja amorosa, y en cuanto a la intimidad una vez al mes, puedo aceptar eso solo para satisfacer mis deseos sexuales sin compromisos.
—¿Dónde puedo firmar? —pregunté, ya que no tenía nada que perder.
Los sueños de boda de Nadine se convirtieron en pesadillas cuando sorprendió a su hermana y a su prometido engañándola. Con una grabación secreta, está lista para vengarse. Pero entonces el misterioso multimillonario Logan West le ofrece un trato: un matrimonio por contrato para derribar el imperio de su ex. Pero lo que Nadine no sabe es que su vida se complicará mientras toma su oportunidad de vengarse o arriesga todo por una oportunidad de amor.
El Ceo Mafioso Quiere Una Esposa
Él es un hombre cruel que nunca ha amado a nadie, tiene a las mujeres que quiere a sus pies, pero Sofía es para él diferente, por eso la obliga a ser su esposa.
Pero en lo que él no imagino era que ella sería la única que conquistara su corazón, El problema es que ella lo desprecia y solo siente por él, odio.
Por eso cuando la vida le da la oportunidad de ser un hombre diferente ante sus ojos, Anthony Versalles no duda en utilizarla.
¿Cuál será esa oportunidad?
¿Sofía podrá amarlo?
Amor Entre Las Nubes
LA REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL DE ESTE MATERIAL QUEDA PROHIBIDA. LA HISTORIA ESTA REGISTRADA EN SAFE CREATIVE . Copyright
Promesas Olvidadas
Hasta que empieza a recordar. Recordar a una mujer. Una mujer que le salvó la vida. Evelyn Harris resultó ser mucho más de lo que él recordaba originalmente. ¿Podrá Zach mantener su vida en orden mientras lidia con esta mujer misteriosa? ¿O todo lo que ha construido en los últimos tres años se desmoronará?
Rompiendo las reglas
Michelle Ranieri es un hombre que sabe lo que quiere. Construyó la cadena de restaurantes más famosa de país desde cero. No ha llegado tan lejos por detenerse ante los obstáculos y es un hecho que nada lo va a detener de convencer a Laila que están hechos el uno para el otro. Si tiene que fingir ser su novio para ello, pues que así sea. Ella puede poner todas las reglas que quiera, pero todo el mundo sabe que algunas reglas están hechas para romperse.
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Nirvana: De las Cenizas a la Gloria
¿Había olvidado él cómo la estranguló, la obligó a firmar los papeles del divorcio y la convirtió en el hazmerreír de la ciudad? Ahora, él buscaba la reconciliación, pero solo ella decidiría si él era digno...
Mi novio mafioso
«¡Vaya, eso lo hizo tan fácil!»
«¡Ayuda!» Grité pidiendo ayuda.
De repente, la puerta se estrelló contra el suelo y un hombre alto y fuerte, más grande que Denver, entró en la habitación. Mi visión se vio borrosa por las lágrimas, pero vi el cabello rubio de mi salvador y el traje que llevaba puesto. Vi que uno de sus brazos miraba hacia Denver y le apuntaba con un arma a la cabeza.
Siento que unas manos ásperas tocan mi piel, escucho un suspiro cargado de deseo y pronto, mi intimidad se cubre con el vestido que me quitan.
«Mi hermosa».
Kevin Miller es el multimillonario más famoso de Suiza y uno de los principales mafiosos. Su nombre irradia un gran poder. Alisson Cooper era dulce, una virgen que compartía casa con una señora amable.
Un día, en la fiesta del hijo de Kevin, Alisson, que estaba trabajando en la mesa de camareros esa noche, conoció a un famoso multimillonario, que lo dejó encantado por su belleza, inocencia y pureza. Desde entonces, Kevin ha hecho todo lo posible para tener a esta dulce virgen en sus manos, pero ella no era consciente de su influencia y peligro.
¿Qué pasa con Kevin y Alisson cuando ella se rinde por completo ante el multimillonario y descubre que es un mafioso?
La desheredada de la familia multimillonaria
Con apenas 22 años, Isabella se ha quedado sola y desamparada, viviendo en la calle, pues sus padres han muerto y el banco le ha quitado todo, debido a las deudas acumuladas.
Todo el mundo de Isabella se ha desmoronado, cuando algo increíble sucede. Ella recibe una carta de parte de la familia de su padre, los adinerados Sinclair, invitándola a una singular reunión familiar, la cual se efectuará en un crucero de dos semanas.
Al no tener un techo en el cual vivir, Isabella decide ir sin saber el giro que dará su vida durante este corto viaje, ¿Conocer a los Sinclair, significará su salvación o su perdición?












