Capítulo 28 28

Sabiendo que era su hijo, contestó el teléfono sin pensarlo dos veces.

—Hola cariño, voy a pasar la noche en casa de un amigo porque estoy atrapada bajo la lluvia. Volveré mañana por la mañana. Recuerda verificar si las ventanas están cerradas. No patees las sábanas cuando duermas, ¿de acuerdo? Dam...

Inicia sesión y continúa leyendo