Capítulo 82 82

Kenneth adoraba por completo a Tomas y Mia, especialmente al primero. Sería un eufemismo decir que Tomas era la posesión más preciada de Kenneth.

—Reduce la velocidad, querido, o te atragantarás con la comida…— Kenneth sonrió con tanta ternura que casi todas sus arrugas se estiraron. Aseguró: —Toda...

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