Aguas amargas:

— Ahora tú, Cassandra.

— ¿Mi Señor? —pregunta, perpleja.

— Has intentado azotar a mis otras esposas sabiendo que solo yo tengo la autoridad para hacerlo. Tu conducta va en contra de la ley del orden familiar. Tu castigo debería ser similar al que intentaste infligir a las mujeres del Pabellón. —Cass...

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