Negociaciones:

—¿Por qué no lo dijiste antes? —gritó Burya enfadado.

—Oh, porque… —gruñó Sarab, frotándose la frente—. Seamos honestos, si él moría, el caos resultante sería muy divertido de ver.

—¡Sarab! —gritaron los gemelos al mismo tiempo.

La mencionada solo se limitó a rodar los ojos.

—Oh, por Anubis. ¿De...

Inicia sesión y continúa leyendo