Capítulo 115

Los días se fundían unos con otros, el miedo y la desesperación se convirtieron en mis únicos compañeros. Las paredes del almacén parecían asfixiarme, y aquella tenue luz era un recordatorio perpetuo de mi encierro. Ascensio, Liam y Lydia, una familia perturbada y unida por el odio, me mantenían con...

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