Capítulo 194

Gabe me frotaba los pies lo que me sacaba unas inevitables carcajadas. Era en verdad malo para dar masajes en los pies. Sabía que tenía buenas intenciones, pero sus caricias en mis pies no eran más que una tortura de cosquillas que parecía no tener fin. Desde aquel día en que empecé a sangrar tanto,...

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