Capítulo 28 Sexo nada mas

—¿Sexo en la oficina? —susurra Gabriel con una mezcla de desconcierto y una creciente alteración en su voz, al sentir la firmeza de mis dedos deslizándose con atrevimiento sobre el nudo de su elegante corbata—. No me digas que esto era el asunto tan urgente e inaplazable que mencionaste por teléfono...

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