Capítulo 38 Maldito pasado

Mi amiga Cesia no puede creer que Gabriel haya caído tan bajo ante las mentiras bien elaboradas de Miranda.

—¡¿En serio lo hizo?! —pregunta, con los ojos como platos, tratando de procesar la estupidez del hombre—. ¡No me lo puedo creer, amiga!

—Sí, Cesia, así es —le respondo, sirviéndome una copa ...

Inicia sesión y continúa leyendo