Capítulo 50 Cruel deseo

—Sé perfectamente que me amas, Mía, y te lo voy a demostrar aquí y ahora —dice Antonio, con una intensidad maníaca en la mirada.

Sin verlo venir, me toma por sorpresa de la cintura y de la nuca, atrayéndome hacia él para besarme con una fuerza bruta, una imposición que me corta el aliento. Me inmov...

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