Capítulo 51 Mi dueña

—Te convertirás en mi mujer y solo serás mía —susurra Gabriel entre besos, mientras me carga con una facilidad pasmosa y me lleva directo hacia la cama. Su voz, cargada de una posesividad que me eriza la piel, se funde con el calor que irradia su cuerpo.

Nuestra ropa desaparece con rapidez, abandon...

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