Capítulo 83 Por siempre

—¿En serio? —vacilé, con el corazón martilleando contra mis costillas, una mezcla de nerviosismo y una alegría tan pura que casi me resultaba ajena.

—Sí, Mía. Estoy completamente seguro —respondió Gabriel, y esa confirmación terminó de acelerar mi pulso, disipando cualquier rastro de duda que pudie...

Inicia sesión y continúa leyendo