Capítulo 32 La espera

Los tres días se estiraron como años.

Damian fue a trabajar. Volvió a casa. Cenó. Ayudó con la tarea. Pero su sonrisa no le llegaba a los ojos. Revisaba el teléfono a cada rato y luego lo guardaba sin mirar la pantalla.

Yo lo observaba desde el otro lado de la mesa, desde el otro lado de la habita...

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