Capítulo 34 El umbral de hierro

Las pesadas puertas principales de la finca gimieron al abrirse, dejando entrar una ráfaga de viento frío de noviembre que atravesó el vestíbulo como una cuchilla.

Ava se quedó inmóvil sobre el parqué pulido, a la entrada del ala oeste privada. A menos de diez pasos detrás de ella, dentro de la pen...

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