Capítulo 43 La segunda mutación

La mañana de la cita, una llovizna ligera cubría el parabrisas. Damian la limpió con la manga antes de subir al auto. Los niños ya estaban abrochados, inusualmente callados. Incluso Waffle, que se había quedado con Rosa, parecía entender que algo era distinto.

Rose miró por la ventana.

—¿Va a llov...

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