Capítulo 8 La invitación

Pasaron tres días.

Me dije a mí misma que no iba a pensar en él. Tenía un negocio que dirigir, una boda que planear, hijas que criar. No tenía tiempo para obsesionarme con un hombre que una vez me había hecho pedazos.

Pero la imagen del dibujo torcido de dinosaurio de Leo seguía apareciendo en mi ...

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