Capítulo 89 Las raíces siguen creciendo

La bebé Sarah tenía dos años cuando dijo su primera oración completa bajo las estrellas.

Señaló el techo con un dedo gordito.

—Mío —dijo.

Ezra la sostenía sobre la cadera, meciéndola con suavidad.

—Son tuyas. Igual que fueron mías cuando yo era pequeño.

—¿Por qué?

—Porque alguien las puso aquí...

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