Capítulo 5 Maximilian König
—Sí.
—Fue con usted con quien choqué.
—Finalmente lo recuerda.
Brielle hizo una mueca.
—Lo siento por eso también. Ayer no estaba precisamente…
—¿Prestando atención?
—Sí, eso.
—Eso parece ser una costumbre en usted.
Ella entrecerró los ojos.
—¿Siempre es tan agradable?
—Solo cuando alguien abandona una campaña en mitad de una sesión, sale del edificio prácticamente en ropa interior y se lleva consigo una colección que todavía no debería haber sido vista fuera del estudio.
Brielle sintió que el estómago le daba un vuelco. La expresión divertida que había intentado mantener desapareció.
«¿Escuché bien lo que dijo?»
—¿Cómo sabe que abandone una sesión de fotos y que llevaba una colección conmigo?
El hombre la observó detalladamente. Ya no había rastro de aquella ligera diversión.
Ahora parecía exactamente el tipo de hombre que estaba acostumbrado a que las cosas se hicieran de determinada manera, y a que nadie desobedeciera.
—Porque esa campaña pertenece a mi empresa.
Brielle tardó unos segundos en procesarlo.
—¿Su… empresa?
—Exacto.
Su mirada bajó instintivamente hacia las manos del hombre. Después regresó a su rostro.
Un extraño presentimiento comenzó a instalarse en su pecho.
—Espere. —Él no dijo nada. Así que continúo—. Jasper lo llamó su tío.
—Correcto.
—Y usted dice que la campaña…
Brielle se quedó callada.
Morgan.
König.
Los dos apellidos aparecieron en su cabeza al mismo tiempo. Su rostro perdió un poco de color.
No.
No podía ser.
El hombre extendió una mano hacia ella, era un gesto formal.
Completamente absurdo después de que hacía apenas unos minutos ella había tenido su boca pegada a la suya.
—Maximilian König.
Bajó la mirada hacia la mano extendida, luego volvió a mirarlo a los ojos.
Maximilian König.
El propietario de Jeweler's König.
El hombre cuya firma aparecía en contratos que ella apenas había conseguido leer de lejos. El empresario al que Philippe mencionaba con tanta cautela durante las producciones.
El mero dueño de la campaña más importante de su carrera.
Y ella acababa de besarlo, sin permiso, luego de haberle ofrecido dinero.
«Perfecto. Simplemente perfecto.»
Brielle tragó saliva.
—¿Usted es Maximilian König?
—Eso acabo de decir.
Ella no tomó su mano, solo continuó mirándolo. Como si hacerlo durante suficiente tiempo pudiera hacer que aquel hombre se transformara mágicamente en cualquier otra persona.
Pero no funcionó.
Maximilian retiró lentamente la mano.
—Ahora que finalmente sabe con quién estaba besándose, podemos hablar de algo bastante más importante.
Brielle sintió que no quería escuchar lo que venía.
—¿Qué cosa?
Él inclinó ligeramente la cabeza. Sus ojos azules se clavaron en los de ella.
—Quiero mis joyas.
Brielle dejó de respirar en ese momento.
Maximilian no le dio tiempo a protestar de ninguna manera. Continuó, con la misma tranquilidad que había utilizado para enfrentar a Jasper.
—La colección que sacó ayer del estudio sin autorización es una de las piezas más importantes que Jeweler's König ha preparado en años. No solo abandonó una producción sin avisar, señorita Carter. Salió a una calle llena de personas mostrando los diseños que todavía no habían sido presentados.
La garganta de Brielle se secó.
Fue entonces cuando recordó los flashes. Las personas que la habían observado.
Cuando llegó al hotel. Las miradas de las personas en la entrada. Más fotografías, de hecho eran fotógrafos de revistas importantes.
«No, no, no»
Maximilian pareció leer algo en su expresión.
—Por su cara, supongo que acaba de recordar que fue fotografiada.
Brielle cerró los ojos durante un segundo, tratando de recuperarse de ese golpe. Cuando volvió a abrirlos, él seguía allí.
Igual de serio. Igual de imponente.
Y bastante menos atractivo de lo que quería convencerse en ese momento.
—Puedo explicarlo.
—Espero que si. Ya que no imagino que no decidió salir corriendo en lencería porque le pareció una buena idea.
Ella apretó los labios.
—En ese momento me enteré de lo de Jasper —respondió de inmediato, antes de que él se arrepintiera de darle la oportunidad de aclarar todo—. Estaba en la sesión cuando una compañera me mostró la noticia. Vi a Tara con él y… no pensé.
—Eso resulta evidente.
Brielle frunció el ceño.
—¿Puede dejar de decir cosas así?
—Cuando deje de dármelas tan fáciles, y sin una explicación detallada.
Ella soltó aire por la nariz.
—Ya le dije que puedo explicarlo.
—Entonces hágalo.
—Queria ver con mis ojos que Jasper me estaba engañando.
—¿Y decidió llevarse una colección de más de doscientos millones de dólares para comprobarlo?
Los ojos de Brielle casi se salían cuando escuchó aquel costo valor.
—¿Doscientos millones?
Maximilian la observó fijamente.
—¿No sabía cuánto valían las piezas que llevaba encima?
—Sabía que eran caras.
—¿Caras?
—Bueno, no me dijeron exactamente el precio.
—No necesitaba conocerlo. Solo necesitaba recordar que no eran suyas.
Eso sí consiguió hacerla callar, porque tenía razón. Brielle lo sabía, había actuado sin pensar.
No podía culpar a Jasper por eso. Podía culparlo por engañarla, por mentirle, por convertirla en una idiota durante ocho meses.
Pero abandonar el set había sido decisión suya.
Bajó ligeramente la mirada.
—Tiene razón.
Maximilian pareció sorprenderse apenas.
Quizá esperaba otra excusa, o algo para salvarse.
—Se que estuvo mal —continuó ella—. No voy a justificarlo. Debí controlar mis impulsos y pensar bien las cosas. Cambiarme y dejar todo antes de salir. Pero en ese momento… —Soltó aire lentamente—. En ese momento solo quería comprobar si lo que decía esa noticia era verdad.
Maximilian la observó durante unos segundos. Ella se sintió algo incómoda, ya que no supo qué estaba pensando.
Su rostro había vuelto a ser imposible de leer.
—Y comprobó que lo era —dijo él finalmente. No fue una pregunta.
Ella apretó los dedos alrededor del asa de su bolso.
—Sí, así fue.
Por primera vez desde que estaban hablando, Maximilian no respondió con algún comentario cortante.
Solo permaneció mirándola. Brielle no necesitaba compasión, y tampoco la estaba pidiendo. Mucho menos de él.
Así que levantó la barbilla.
—Pero eso no cambia lo que hice. Lo sé.
—Por supuesto que no.
—¿Voy a perder la campaña? —La pregunta salió más rápido de lo que quería.
Ahí estaba el verdadero miedo. No era por haber perdido a Jasper o por la traición de Tara.
Su trabajo era lo más importante para ella.
Aquella campaña podía abrirle las puertas que llevaba años intentando cruzar. Y ahora quizá había conseguido destruirla ella sola por una decisión estúpida.
Maximilian no respondió inmediatamente.
Eso hizo que el nudo en su estómago aumentara.
—Señor König…
—No tome decisiones apresuradas sobre algo que todavía no he decidido.
—Eso no suena tranquilizador.
—No pretendía serlo.
—Genial —Brielle soltó un suspiro.
Maximilian revisó brevemente su reloj.
—Nuestro vuelo comienza a abordar en menos de una hora.
Ella frunció el ceño.
—¿Nuestro?
—Yo también viajo a Zúrich.
—¿Usted también viaja con el equipo?
—La presentación es de Morgan König, por lo tanto sí.
Brielle quiso golpearse la frente.
Claro.
Evidentemente.
El director de Morgan König podía asistir a una de las presentaciones internacionales más importantes de Morgan König.
«Hoy realmente estoy brillante.»
—Entonces supongo que volveremos a vernos.
—Eso es seguro.
La manera en que lo dijo no parecía precisamente una promesa agradable.
Maximilian comenzó a caminar para irse por su lado. Lo observó durante unos segundos antes de reaccionar.
—¡Espere!
Él se detuvo.
—¿Qué?
—¿Eso es todo?
—¿Esperaba algo más?
—No sé. Me acaba de decir que podría perder mi campaña y después simplemente se va.
—No dije que fuera a perderla.
—Tampoco dijo que no.
—Porque todavía no estoy seguro. —Aquella respuesta solo consiguió desesperarla más.
Sacó su teléfono del bolsillo del pantalón y deslizó un dedo sobre la pantalla. Después se lo extendió a ella y lo tomó.
En cuanto vio la imagen, sintió que se le congelaba la sangre.
Era ella saliendo del set, en el hotel. Habían sido rápidos sacando las fotografías. Claro, por algo eran revistas de alta industria.
¿Cómo él podía dudar de echarla, luego de saber que esas imágenes ya habían sido publicadas?
«Estoy acabada.»
