Capítulo 59 Duerme tranquilo, yo estoy aquí para ti

Alma

Decidimos que era momento de dar por terminada la noche antes de que el viento helado del Atlántico terminara por pasarnos factura. La marea estaba subiendo y el frío nocturno comenzaba a colarse a través de nuestras mantas. Volver al interior de la casa fue una verdadera travesía logística: a ...

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