Capítulo 85 ¡Arthur!

Alma

El estruendo ensordecedor de cristales rompiéndose y rebotando contra el suelo de madera fue como un disparo en seco en medio de la paz de la mañana.

En un milisegundo imperdonable pasé de la calidez envolvente del sueño al pánico más puro, visceral y primario. Mi corazón dio un vuelco violen...

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