36.

—Gio—

Aquí vamos de nuevo.

—Sí, Mona mía—

Aparece de la nada con una mirada loca en los ojos.

—¿Por qué demonios no has recogido a AJ todavía?

Suspiro —Envié a mi hermana a buscarlo, no puedo conducir mientras estoy fuertemente medicado, lo sabes.

—¿Por qué no me lo dijiste?

—No quería preocu...

Inicia sesión y continúa leyendo