Declaración del capítulo 135

Cuando Lila y Daisy me vieron entrar, noté un destello de inquietud en sus rostros. Miré a Lila, que estaba recostada en el sillón con un suspiro, y pregunté:

—¿Qué pasa con ustedes dos?

Lila abrió la boca para hablar, pero vaciló, luciendo un poco desamparada. Daisy, en cambio, me empujó de inmed...

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