Capítulo 218 El plan de Anne

David me dio una suave palmadita en la cabeza y soltó una risita.

—Tonta, claro que voy a volver. Solo voy a la oficina de la sucursal que está allá. ¿Cómo no voy a volver? Tú quédate en casa y espérame.

Abracé a David con fuerza y negué con la cabeza como loca.

—Déjame ir contigo —le supliqué—. ...

Inicia sesión y continúa leyendo