Capítulo 394 La balanza inclinada

—Diana, tenemos que hablar.

La voz de Alaric estaba tensa, muy lejos de su calma habitual.

Asentí levemente, animándolo a continuar.

El entorno era tranquilo, con solo el crujido ocasional de las hojas cuando el viento susurraba entre los árboles.

—Sé que no debería entrometerme, pero he notado ...

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