Capítulo 9 Despertar repentino

Nunca había recibido flores de Edward. Se las compraba a su madre, a Anne, pero nunca a mí. Me había convencido de que simplemente no era del tipo romántico.

Al mirar el brillante ramo frente a mí, un revoltijo de sentimientos afloró.

Seguía enfadada y dolida porque Edward me había dejado plantada...

Inicia sesión y continúa leyendo