Capítulo 53 KNOX

Sus ojos.

Ese resplandor.

¿Motas?

Era ella.

Carajo.

No se parecía en nada al gremlin de las sudaderas con capucha al que me había acostumbrado.

Se veía...

Letal.

Caliente.

Del tipo de calor que te golpea en el pecho y en la polla al mismo tiempo.

Mierda.

Si no me hubiera llamado, realmen...

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