Capitulo 100.

Fui hasta la cafetería que el italiano me indicó y pude visualizarlo en una mesa bastante apartada, en compañía de una mujer morena, de cabello rizado y pronunciadas curvas, no tan pronunciadas como el escote de su blusa.

Entré, y como él no notó mi presencia, tomé asiento en una mesa alejada de la...

Inicia sesión y continúa leyendo