Capitulo 13.

Mi noche se estaba volviendo eterna porque no lograba conciliar el sueño...

Mi plática con Violeta me había dejado con tantas preguntas que no pude hacer que mi cerebro dejará de pensar un solo instante.

Mi reloj marcaba casi las dos de la mañana.

-No puede ser Stella, ya duérmete o mañana parec...

Inicia sesión y continúa leyendo