Capitulo 28.

-¡Volviste!-Exclame, con exagerado entusiasmo.

-Volvi-Afirmo él, con el ceño un poco fruncido por mi inesperada bienvenida, y al mismo tiempo con una dulce sonrisa en sus labios, que hacía que la alegría se le reflejara en los ojos.

Cerró la puerta de su auto y dió unos cuantos pasos hasta donde...

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