Capitulo 31.

STELLA.

-Bffff-Resople con fastidio.

Ya he acomodado tres veces la cama de Salvatore y aún sigo viéndole arrugas.

Quito las sábanas, las almohadas, vuelvo a colocarlas cuidadosamente y sigue quedando mal. 

No entiendo que pasa, he perdido treinta valiosos minutos con algo tan simple cómo cambia...

Inicia sesión y continúa leyendo