Capitulo 59.

Comimos bajo un silencio agradable, y al terminar, no espero que ninguno de sus empleados fuera a retirar las bandejas, quiso llevarlas el mismo.

No pasaron ni cinco minutos y mi estomago me estaba obligando a devolver todo que acababa de ingerir, por lo que tuve que correr enseguida al baño.

Me s...

Inicia sesión y continúa leyendo