Capitulo 90.

Traté de calmarme y retomé mi anterior asiento, cerré mi computadora y le hice seña a Sebastián para que se sentara frente a mí.

-No entiendo cómo puedes abogar por él, sabiendo que es el culpable de la muerte de nuestra madre-dijo mirándome ahora con ojos llenos de pesar y de decepción.

-Espera...

Inicia sesión y continúa leyendo