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No sabía si me impulsaba la furia blanca o la rabia y el deseo de venganza por Ezequiel, pero salté hacia él con muchísima rabia, con muchísima fuerza. Sabía que tenía que quitarle de las manos a Adrián o iba a matarlo; en ese instante estaba segura de que iba a hacerlo, y yo no iba a poder hacer na...

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