149.

El enfermero me abrazó con fuerza, con bastante fuerza, de hecho. No pude evitar sentir un poco de incomodidad ante aquel contacto, porque lo cierto es que sí se veía bastante confianzudo. Puedo entender por qué Adrián a veces se sentía un poco celoso con su presencia.

 — Tranquilo, Vladimir  — le d...

Inicia sesión y continúa leyendo