159.

Comenzamos a caminar hacia donde estaba Ezequiel. El hombre se bajó de su camioneta y se quedó ahí, observándonos. Vladimir me apretaba con fuerza. Había algo en todo eso que no me gustaba, algo que me preocupaba. Tal vez fuera mi sexto sentido, tal vez simplemente eran los nervios de tener que enca...

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