164.

Las pesadillas me invadieron esa noche como nunca. El recuerdo del rostro de Vladimir deformado por la bala en el medio de su frente, el sonido del perdigón a través del cráneo, la niebla que salió de su cabeza llenando el ambiente, el olor de su sangre, el llanto de la niña... todo me llevó a un ab...

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