190.

La boda siguió su transcurso normal. Pensé sinceramente que nada iba a terminar saliendo bien; era una especie de trauma que ya se me había quedado prendido en el cuerpo. Porque cuando las cosas habían salido bien, siempre pasaba algo. Siempre algo estaba a punto de torcerse.

Cuando el padre dijo: «...

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