195.

Pude sentir cómo se aceleró mi respiración. A pesar de que sabía que Ezequiel no podía verme, podía sentir su mirada sobre mí, su presencia a través de aquel cristal, como si de verdad el hombre pudiera verme. A través de aquel vidrio, se quedó observando el cristal, seguro de que yo estaba al otro ...

Inicia sesión y continúa leyendo