202.

Ismael se agachó lentamente, tan lentamente como pudo, para pensar que no había perdido la cordura, que no había visto mal.

Pero ahí estaba la fotografía que tenía entre sus manos, era bastante clara: el presidente de esa corporación que trabajaba para Asia, que era evidentemente una de las empresa...

Inicia sesión y continúa leyendo