206.

El lugar estaba asediado: de personas, de periodistas y de gente que sinceramente me importaba un comino.

Mi preocupación estaba puesta en otras partes, estaba puesta en Ismael. Sabía que, de alguna u otra forma, iban a intentar llegar a mí o a mi hijo a través de él.

Solo necesitábamos que Adrián...

Inicia sesión y continúa leyendo