230.

La sonrisa de Ezequiel permaneció inmóvil.

No era una sonrisa amplia ni exagerada.

Era mucho peor.

Era esa pequeña curvatura en la comisura de sus labios que siempre aparecía cuando estaba convencido de llevar varios movimientos de ventaja.

Matilde sintió un escalofrío.

Había cambiado desde la últim...

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