244.

Cuando salió de la habitación de su abuelo, Matilde ya había tomado una decisión.

No volvería a dormir en su cuarto.

No esa noche.

No después de todo lo que había ocurrido.

Recorrió lentamente el pasillo hasta detenerse frente a otra puerta.

Golpeó con suavidad.

Tardó apenas unos segundos ...

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