247.

Todo ocurrió exactamente como Matilde había imaginado.

Solo que mucho más rápido.

El hombre avanzaba con decisión entre las mesas de la cafetería. Su gorra oscura ocultaba parte del rostro y la chaqueta que llevaba parecía demasiado gruesa para el calor del mediodía.

Los ojos de Matilde se clavar...

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