280.

Matilde se quedó mirando la puerta cerrada durante varios segundos.

No podía escuchar nada más allá de ella.

Ni voces.

Ni vehículos.

Ni pasos.

Solamente el sonido de su propia respiración.

Por primera vez desde que todo había comenzado, sintió que estaba completamente sola.

No sabía dónde est...

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