281.

Matilde esperó.

Esperó tanto que terminó caminando de un lado para otro dentro de aquella bodega.

Cada pocos segundos miraba el teléfono.

Nada.

La pantalla permanecía completamente negra.

— ¿Cuánto tiempo dijo que tardaría?  — preguntó Ezequiel.

— No dijo cuánto.

— Entonces deja de mirar el t...

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