
Un lobo para una uruguaya
Silvia Acosta · En curso · 66.6k Palabras
Introducción
Capítulo 1
Soy Paula tengo 26 años, uruguaya.
Mido 1,55; sí, lo sé, soy petisa, pero acá es algo normal, que algunas seamos bajas. Como dice el dicho "lo bueno viene en frasco chico" se refieren a los perfumes, pero yo digo que el veneno también viene así. Mi pelo es castaño caoba, ojos color verde oliva, cejas pobladas, boca pequeña y bien definida.
Tengo una mejor amiga que se llama Carolina y su novio Matías también es mi mejor amigo. Nos contamos todo. Tenemos una barra de amigos con la que nos juntamos, son geniales nos conocemos desde el liceo (secundaria) y desde entonces no nos separamos más. Tenemos los mismos gustos musicales, bueno, con algunas diferencias: a los chicos no les gusta Floricienta o RBD, menos Belinda, pero con las chicas nos encanta hacerlos sufrir y se las cantamos todo el tiempo, ja, ja, ja.
Tengo un trabajo como secretaria y asistente personal. Mi jefe es un italiano se llama Lorenzo. Al principio nos llevamos mal,es un pica flor (mujeriego) me intentó conquistar y lo mandé a volar. Hoy en día nos llevamos bien, somos amigos. Soy su secretaria ejecutiva, aunque paga muy bien, tanto que me pude comprar mi casa y tener dinero ahorrado. Gasto lo necesario. Además los bonos que me da por ir de viaje a reuniones empresariales es bastante dinero, pero me gusta la vida sencilla, nada extravagante o gastos sin sentido.
Estoy soltera no por que no quiera sino porque estoy enamorada desde hace un tiempo del hermano de Caro el cual no me da ni la hora (no me hace caso) la mayoría del tiempo. También es complicado de explicar. Los chicos me dicen que lo olvide como si fuera tan fácil.
En estos momentos estoy tomando unos mates para irme a la oficina, bueno, me tendré que cambiar, tengo Jean ajustados con cinto de cuero y remera blanca lisa. Si le aparezco así, Lorenzo me Mata. Rápido me pongo mi traje formal solo me dejó la remera. Agarro el termo y mate, la cartera. Cierro todo, subo a mi auto, pongo kudai y al trabajo se ha dicho.
Esto es lo único que odio de Montevideo: el tránsito. Todavía tenés que tener cuidado de los boludos qué no saben manejar. yo vivo en Ocho de Octubre y trabajo en Dieciocho de Julio. Sí, las peores calles para manejar. Lo sé , ¿pero qué le puedo hacer? Llegué al fin, ya estaba podrida (cansada) de manejar. Estoy por entrar cuando lo veo.
Él jura que es irresistible, mi jefe, esta apoyado sobre el capó de su auto, con una sonrisa coqueta. Saco gris, pantalón y camisa negros, la camisa abierta unos botones. Pelo castaño, ojos azul intenso, con un reloj esfera grueso. En fin todo un galán para muchas. Para mi solo mi amigo y jefe
— Hola, Paula¿cómo estás? —me saludó Lorenzo.
Yo le doy un beso en la mejilla.
— Hola Lorenzo, bien ¿y vos? ¿Vamos? —le respondí.
— Ok, yo ahora voy —dijo él.
— Che, ¿es en serio? Ta, no te preocupes yo te espero en la oficina, pero no te desaparezcas, porque te salgo a buscar —le advertí.
— Ragazza, no empieces, yo soy el jefe —se quejó Lorenzo.
— Sí, pero estoy segura de que estás esperando a una de esas tipas con las que salís, después no me jodas, porque te mando a pasear, ¿entendiste?
— Sí, mamma mía, contigo —dijo él.
— Me importa tres cajaros (no me Importa), me voy —sentencié.
Yo entro a la empresa espero que en serio no se vaya a encamar (tener intimidad) con esas tipas y me deje sola trabajando,porque lo mató. Llego a mi piso.
— Hola, ¿cómo estás? —me saludó Lorena.
— Hola Lorena, bien¿ y vos? —respondí.
— ¿Viste al jefe? —preguntó ella.
— Sí, está abajo esperando a una de las tipas con las que sale.
— ¿Y ya le dijiste algo no? —quiso saber Lorena.
— Lorena, si vos le abrís las piernas a Lorenzo y ahora te quejas jodete por boluda. A mí no me rompas las pelotas(es no me molestes, viene del fútbol) —le solté.
— Sos insoportable, guacha (joven) —me dijo ella.
— Vos no te quedás atrás cuando querés —le retruqué.
Yo me voy a mi oficina. La mayoría del tiempo nos llevamos bien, pero cuando se trata de Lorenzo siempre discutimos. Yo no lo dejo ser irresponsable o ir de cama en cama, y ella, como ya lo hizo, no le interesa. Pero yo soy la amiga, no la amante. Me pongo a trabajar le arreglo la agenda semanal y demás. El trabajo es mucho, pero vale la pena, me gusta. Voy a pasarle las citas de la semana y no está. Yo lo mato. Este guacho me está tomando el pelo (se está burlando de mí). Estoy por bajar cuando el ascensor se abrió.
— Llegué —dijo Lorenzo.
— Sos un guacho, Lorenzo. ¿Me estás tomando el pelo? Te dije que no te fueras —lo increpé.
— Me distraje hablando —se justificó él.
— Sí, claro, ¿como no?¿ Una hora?
— Ragazza, no me pasás una —respondió él.
— Dale, que te vengo a pasar las citas de la semana.
— Perfetto, dai (perfecto vamos) —asintió Lorenzo.
Entramos a su oficina le paso todo su itinerario semanal, reuniones, los correos que le llegaron.
— ¿Llamaste para saber cuando vienen los brasileños? —preguntó él.
— Sí, la semana que viene.
— Genial, Pau ¿hay algo más?
— No, por ahora —le dije.
— ¿Qué te parece si te invito a almorzar? —me propuso Lorenzo.
— ¿A quién tengo que echar esta vez?
— Che, ¿no puedo invitar a una amiga? —preguntó él.
— Dale, te conozco.
— En serio, esta vez no hay ninguna loca —aseguró Lorenzo.
— Ja, ja, ja. La culpa es tuya. Un día de estos te aparece una embarazada.
— Mamma mía, che casino (qué lío) —exclamó él.
— Eso te pasa por andar alzado (tener mucho deseo sexual). Baja un cambio y ya está. Pero no, vos tenés que seguir —le aconsejé.
— Me mudé acá por eso mismo y vos me pedís que baje un cambio, cara(querida). En serio te quiero, pero no lo voy a hacer y lo sabes —me respondió.
— Por lo menos lo intenté. No está muerto el que pelea (hice el esfuerzo).
— ¿Y Ragazza aceptas? —insistió él.
— Ah, ya entendí. Te sentís solo, porque te sacas las ganas, pero después no tenés quién esté contigo. Bueno, voy, pero ya sabes, no como carne.
— Ah, sos mala, bueno ¿vamos al burger King? —propuso Lorenzo.
— Dale, ahora voy a mi oficina, así sigo trabajando.
Yo me voy de su oficina a la mía, sigo trabajando, a veces como ahora le tengo que traducir documentos, porque él no sabe portugués ja, ja, ja. Aunque sería raro escucharlo hacerlo, ya de por sí, tiene acento italiano muy marcado. Eso sería un despiole(un caos). Ya es casi hora de comer así que salgo a buscarlo. Está hablando por teléfono.
— Sí, mamma. Sí , no. Te dejo que me está esperando Paula —decía él al teléfono. Lorenzo cortó la llamada—. Te mando saludos, mi madre te Ama.
— Ja, ja, ja y yo a ella. Bueno a tu familia, menos tu hermano. Es muy serio y para él soy un cero a la izquierda (irrelevante).
— Jajajajaja ¿Marco? No te preocupes es así con todos. Es porque tiene mucho trabajo y es muy exigente con el mismo. Avantti (vamos) —dijo él.
Los dos salimos de la empresa. Fuimos al burger King. Él pidió su hamburguesa de carne y yo vegana. Nos sentamos a comer.
— ¿Y para cuándo un novio? —me preguntó de repente.
— No empieces, ya sabes la respuesta.
— ¿Seguís enamorada de este idiota? —quiso saber él.
— En el corazón no se manda, pero te juro que estoy haciendo el intento. Yo creo que a estas alturas el amor no es para mí, así que me quedaré sola. Total soy feliz así, tengo una vida tranquila —le expliqué.
— Y solitaria —acotó él.
— No estoy sola, tengo a la barra.
— ¿Y cuando tengan hijos? —insistió Lorenzo.
— No sé. Además estoy segura de que vos estarás igual. ¿Qué te parece si nos hacemos compañía?
— ¿Por qué no probás con un clavo saca a otro clavo (buscar a otro para olvidar al anterior)? —me sugirió él.
— Eso es solo un dicho y no está bien usar a una persona para sentirse mejor uno.
— En serio no entiendo por qué no se da cuenta la gran mujer que sos —me dijo él.
— No soy una gran mujer, solo trato de ser una buena persona y la verdad yo me preguntaba lo mismo a veces, pero es complicado.
Terminamos de comer y fuimos nuevamente a la oficina a seguir trabajando. Terminé el horario de trabajo salgo y voy a la oficina de Lorenzo.
— Lorenzo estos son los últimos documentos, pero no es urgente puede esperar a mañana, chau —le dije.
Yo le doy un beso.
— Chau, maneja con cuidado —se despidió él.
— Yo si, los otros no tanto.
Salgo de su oficina, Lorena ya se fue es secretaria de otra área pero comparte piso con la del CEO. Salgo de la empresa, subo a mi auto, pongo Avril Lavine sus clásicos,me encantan. Llego a casa guardo el auto, entro, me preparé la cena, me pongo a mirar películas y a dormir mañana será otro día.
Últimos capítulos
#37 Capítulo 37 Pánico
Última actualización: 5/27/2026#36 Capítulo 36 No puedo elegir
Última actualización: 5/27/2026#35 Capítulo 35 Celos
Última actualización: 5/27/2026#34 Capítulo 34 Sergio
Última actualización: 5/27/2026#33 Capítulo 33 Tome una decisión
Última actualización: 5/27/2026#32 Capítulo 32 Escuela
Última actualización: 5/27/2026#31 Capítulo 31 Forense
Última actualización: 5/27/2026#30 Capítulo 30 No fue tu culpa
Última actualización: 5/27/2026#29 Capítulo 29 Pelea
Última actualización: 5/27/2026#28 Capítulo 28 Lobito desfachatado
Última actualización: 5/27/2026
Te podría gustar 😍
Mi Esposo de Matrimonio Relámpago es un Multimillonario Oculto
—La gente se casa rápido todo el tiempo ahora —respondí—. Podríamos hacer el papeleo, tomarnos el tiempo para conocernos de verdad. Si funciona, genial. Si no, nos divorciamos.
Él sonrió.
—De acuerdo. Entonces intentémoslo.
Sarah Martínez trabaja como mesera en un restaurante. Atormentada por recuerdos fragmentados de un pasado que no puede recordar completamente, está desesperada por escapar de la constante preocupación de su madre por su futuro. Cuando conoce a Michael Johnson, un hombre que parece ser la solución perfecta a sus problemas, impulsivamente le propone matrimonio.
Sin embargo, Michael no es quien aparenta ser. Es un hombre de poder y riqueza. Cuando Sarah lo confunde con la cita a ciegas organizada por su madre, él decide seguirle el juego, intrigado por su sinceridad y la posibilidad de un matrimonio libre de las cazafortunas a las que está acostumbrado.
Su matrimonio comienza como un arreglo práctico, pero a medida que navegan su nueva vida juntos, los sentimientos empiezan a desdibujar las líneas de su acuerdo.
¿Descubrirá Sarah la verdadera identidad de Michael? ¿Podrá Michael confiar en las intenciones de Sarah, o es ella solo otra mujer tras su riqueza? ¿Y qué pasará cuando el ex de Sarah, una estrella de Hollywood, intente recuperarla?
Emparejada con su Instructor Alfa
Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.
Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
El Trato
Ahora, Racheal no tiene a nadie que la proteja de la dureza y crueldad de su familia. Su situación empeora cuando la obligan a casarse con sus enemigos y a hacer cosas peligrosas. ¿Sobrevivirá Racheal a esta prueba y encontrará el verdadero amor en este matrimonio? ¿O morirá en el intento?
Mamá por acuerdo: Corazón roto por el CEO
Pero cuando él insiste en concebir de forma natural, todo se descontrola. Entre encuentros ardientes y emociones que no deberían existir, Valentina cae. Él también... aunque nunca lo admitiría.
Hasta que nace el bebé.
Hasta que Damián desaparece.
Años después, el magnate regresa con una verdad que ya no puede callar: la perdió. Y ahora está dispuesto a recuperarla... aunque tenga que enfrentarse al mayor miedo de su vida: amar.
Vendida al Señor de la Noche
Las Profecías del Lobo
Reclamado por el Alfa
—¿Qué pasa? —le pregunta Alex.
—¿Es ella su compañera? —pregunta Alex, curioso.
—¡Buena suerte con eso, con Lara son inseparables! —responde ella.
—¡No! Pero, ¿cómo puede su compañera aceptarlo cuando siempre está con otra chica? —se burla.
Matthew, el futuro Alfa de la manada Luna de Sangre, tiene una vida perfecta. Tiene éxito en todo y las chicas caen en sus brazos. Pero la única que quiere es a su compañera y sabe que no está lejos, ya que ya la ha olido dos veces. Ella se está escondiendo de él y le gustaría saber por qué.
El Amor No Dicho del CEO
Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.
—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.
Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.
Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...
Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.
Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
Matrimonio Arreglado Con Mi Jefe
Estela una chica bastante reservada , tímida y tranquila pero sobre todo una chica sin experiencia con los hombres.
¿Dormir con su jefe ? Jamás lo creyó posible , muchos menos entablar algún tipo de conversación con el , pues él jamás se fijo en su presencia.
Lo que ella jamás pensó es que asistir a la fiesta de disfraces que realiza cada año la empresa donde trabaja le traería grandes consecuencias en su vida .
Maximiliano Fisterra
Maximiliano Fisterra es u verdadero nombre, pero todos lo conocen como "Bayá", el hombre más frío y calculador que pudiera existir y el cual, después de haber sido abandonado en el altar por la mujer que quería, decide dejar de creer en el amor.
No obstante, la incómoda y molesta condición que le pone su padre para heredar la mafia, lo lleva a buscar una esposa por contrato. Pero lo que nunca imaginó fue que aquella fuese una astuta y testaruda mujer; además de hermosa y dominante como él.
¿Qué pasará entre dos polos que se detestan a morir?
¿Será que con ellos sí se podrá decir que "del odio al amor, hay un solo paso"?
Descúbrelo en la candente y apasionada historia de Merlí y...
Maximiliano Fisterra.
El juego de Chase
Arrasado por la vida, Adrian T. Larsen, el poderoso imán empresarial, se ha convertido en un hombre con el que nadie quería cruzarse. Su corazón muerto solo está lleno de oscuridad, por lo que no sabe lo que es la bondad y siente un intenso odio por la palabra: amor.
Y luego viene el juego.
Un juego de ignorar al despiadado playboy que Sofía juega con sus amigos en un club los sábados por la noche. Las reglas eran simples: ignora al multimillonario, hiere su ego y sal. Pero no sabía que salir de las garras de un tigre herido no era algo fácil de hacer. Especialmente cuando el infame hombre de negocios Adrian Larsen estaba en juego aquí.
El destino los une cuando sus caminos chocan entre sí más de lo que Sofia esperaba, cuando el poderoso multimillonario irrumpe en su vida, las chispas y el deseo comienzan a poner a prueba su resistencia. Pero tiene que alejarlo y mantener su corazón cerrado para mantener a ambos a salvo de las peligrosas sombras de su pasado. El oscuro pasado que siempre estuvo al acecho.
¿Pero puede hacerlo cuando el diablo ya ha puesto sus ojos en ella? Ha jugado un juego y ahora tiene que enfrentarse a las consecuencias.
Porque cuando se burlan de un depredador, se supone que lo persigue...
De la Ruptura a la Felicidad
En mi fiesta de compromiso, se desató un incendio. Mi prometido se lanzó heroicamente entre las llamas. Pero no venía a salvarme a mí—estaba salvando a otra mujer.
En ese momento, mi mundo se hizo pedazos.












